Bases de datos Mentales, Escritas y Numéricas en Dinámica de Sistemas

En la visión de Forrester, la construcción de modelos de Dinámica de Sistemas se fundamenta en la integración de tres grandes “bases de datos”: la base de datos mental, la base de datos escrita y la base de datos numérica (Forrester, s.f.). Estas fuentes no son alternativas excluyentes, sino componentes complementarios de un mismo proceso de modelado.

Bases de Datos Mentales

La base de datos mental recoge el conocimiento tácito de los actores del sistema: experiencia acumulada, reglas no escritas, cultura organizacional y juicios prácticos que guían las decisiones cotidianas (Forrester, s.f.)-

Base de Datos Escrita

La base de datos escrita incluye documentos formales como informes, normativa, procedimientos, contratos y estudios técnicos, donde se explicitan políticas y estructuras de decisión (Forrester, s.f.).

Base de Datos Numéricas

La base de datos numérica corresponde a las mediciones y registros cuantitativos (series temporales, indicadores, estadísticas) que permiten calibrar y contrastar el comportamiento del modelo con la realidad observada (Forrester, s.f.).

Un modelo de Dinámica de Sistemas es más robusto cuando articula de forma coherente estas tres bases de datos, en lugar de apoyarse únicamente en datos numéricos. La base mental aporta comprensión contextual y sentido a las relaciones causales, la base escrita ofrece trazabilidad de las reglas formales, y la base numérica permite validar patrones de comportamiento en el tiempo. Desde la perspectiva de la Teoría General de Sistemas, esta integración reduce la entropía informacional del modelo y mejora su capacidad para representar la complejidad de los sistemas abiertos.

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